miércoles, 29 de febrero de 2012

Reflexión precocida sobre las arepas de verdad y las arepas de embuste


En algún momento de la primera mitad del siglo 20 el capitalismo industrial no había entrado con toda su potencia en Venezuela y nuestro país podía jactarse de conservar algunos rasgos culinarios propios, por ejemplo la arepa pelá: esas arepas de verdad con maíz de vedad y hecha por unas mujeres tiernas (nuestras bisabuelas) que cortaban las mazorcas, las desgranaban, pilaban el maíz (primero con pilones de madera y luego con molinos manuales), hacían la masa, la amasaban, la ponían en el fogón. Todavía hay quienes hacen estas arepas (las de verdad) en varios lugares de Venezuela, pero la norma es otra. La que nos empuja a los supermercados en busca de harina precocida.
Aquellos de la arepa pelá eran procesos caseros y artesanales y tenían carácter ritual, porque mientras estaba lista la arepa se conversaba, se tomaba café, la gente entraba en comunión. Eso era una arepa: más que un alimento, un objeto cultural en el que se invertía tiempo, esfuerzo y mucho cariño.
Hacia los años 40 se disparó el éxodo masivo hacia las grandes ciudades, donde a la gente se le ofrecían oportunidades dizque para trabajar. Pero "trabajar" ya no era lo que fue en algunas parcelas no latifundizadas del campo sino que pasaba por un trámite de mierda: cumplir un horario, marcarle tarjeta a un patrón. Como verás, ya no quedaba tiempo ni para sembrar y cosechar el maíz, y tampoco para desgranarlo, pilarlo y ponerla al budare; en la ciudad ya no hay tiempo para echar la conversa en el desayuno ni para tomarse el cafesito, porque si sales 5 minutos después de lo previsto te agarra la maldita cola y llegas tarde al trabajo.
En aquel contexto del comienzo de la locura metropolitana aparece un señor llamado Luis Caballero Mejías, quien inventa, descubre o sistematiza un proceso industrial para producir harina de maíz precocida. A ese viejo de mierda, quien con su hallazgo se llevó en los cachos cientos de años de cultura y de ternura de abuelas (luego aparece la tostiarepa y ya de las abuelas no queda ni siquiera el olor a budare), se le recuerda con cariño como el "inventor" de lo que hoy conocemos como arepa: una mierda blanca-pálida que no sabe a nada a menos que le eches mil rellenos (de ahí el éxito de las areperas y sus combinaciones insólitas y "con bastante mantequilla"). Pues bien, ese tipo le hizo el gran favor al capitalismo emergente, la familia Mendoza le hizo el favor de comprarle al Caballero Mejías, en cinco centavos, la patente de su invento, se hizo millonaria vendiéndonos esa mierda de la que la gente hoy está orgullosa porque cree (como millones de nosotros) que ESA MIERDA que nos estamos comiendo a diario son arepas. Vacila el resto de la tragedia: en algún momento la población venezolana empezó a crecer exponencialmente y la familia Mendoza, dueña de la nueva "arepa", se encontró con un detallazo: ya no era posible cubrir la demanda a punta de granos de maíz. No había ni habrá granos suficientes para producir la cantidad industrial de harina que se necesita para cubrir la demanda de arepas express: arepas sin esfuerzo ni cariño.
Entonces algún sabio que no sé quién coño es dio con la solución: agregarle algunas cositas a los granos, para "rendirlos" (así como cuando usted le echa agua y azúcar blanca (otra aberración) al batido de lechosa y lo convierte en una vaina aguada que remotamente recuerda a la fruta original, pero no es la fruta original ni de vaina). Ese "algo" es la mazorca completa, con todo y tusa, y parte de la planta. Usted echa todo eso en un horno industrial y al rato sale una harina blanca, muerta, inorgánica, insulsa: eso ya no es maíz, eso es casi cal o talco, más bien almidón; eso no tiene ni proteínas ni fibra ni nutrientes ni nada.
Dato aparte: cuando usted siembra hectáreas y hectáreas y hectáreas de un solo rubro, maíz en este caso, también está "sembrando" enjambres y enjambres de plagas, y a estas sólo puede combatírseles con veneno, químicos: la muerte y la enfermedad empaquetadas elegantemente. Así que la harina precocida mata y no alimenta pero cumple con una función (que no es una necesidad de la persona sino del capitalismo): le llena el estómago al trabajador con una pelota que se queda ahí dando vueltas un rato y le quita la sensación de hambre, pero no lo nutre, no lo alimenta, no le aporta nada a su cuerpo. Si usted pasa un mes comiendo arepas de esas terminará desnutrido aunque convertido en una pelota de harina convertida en grasa, triglicéridos y arterias tapadas.
Ese es el cuentico resumido. Los datos sobre cómo se produce la harina precocida son orales, de compas del Movimiento Campesino Jirajara que trabajan en esas procesadoras de material inerte y que han estudiado y discutido esos procesos. Ya hay algo escrito sobre la maniobra mediante la cual los Mendoza le robaron a Luis Caballero Mejías su invento. Y el cuento de las abuelas es algo que se deduce fácilmente de cómo el capitalismo acabó con la poquita estructura cultural que teníamos como país antes de la industrialización de TODO lo que consumimos. Ayúdenme a averiguar más datos, pues.

27 comentarios:

Glo dijo...

Más datos, la investigación de Ma Candida Ferreira sobre la arepa en tiempos de globalización: http://www.globalcult.org.ve/doc/Monografias/MonografiaFerreira.pdf

JRD dijo...

Gracias, mujer. Abrazos para ti

Anónimo dijo...

Las arepas han sido siempre las mismas. Sus operaciones han cambiado indiscutiblemente, pero si no hubiese existido la harina precocida de maíz habrían desaparecido hace mucho tiempo nuestras arepas. Entonces, tomando lo que dices, podría decirse que ojalá que ese desarrollo tecnológico nunca se hubiese creado porque si no perderíamos nuestra arepa original? Te imaginas lo que representaba el trabajo de más de cinco horas que había que dedicarles ? Por otra parte, las dietas que se producen únicamente a base de cereales producen algo que se llama Pelagra, que es lo que hace que la gente se ponga flaca y fea (ya que la gordura es sinónimo de fealdad, según lo que dices). Por otra parte, desde los años cincuenta se estaba buscando una forma de enriquecer la arepa y, esas arepas no eran precisamente elaboradas de manera industrial. Por otra parte, el invento de Luis Caballero Mejías no era una harina precocida de maíz. Las fechas y las operaciones técnicas eran distintas y la industria venezolana de la harina de maíz precocida era venezolana. Por otro lado, Luis Caballero Mejías no es un viejo de mierda, y al menos deberías tenerle más respeto a los muertos. Y no era el primer invento que buscaba salir de esas agotadoras tareas; que seguramente nunca has tenido que hacerlas porque tú eres un integrado en la ciudad. Hay algo de lo que sí me quejo es de que se perdió en el proceso de industrialización: algunos nutrientes (el caso del aceite propio del maíz) y, realmente, lo de la familia Mendoza no es tan cierto como lo dices, pero no es mi problema. Tuve la oportunidad de escucharlo de Eduardo Samán e hice las correcciones pertinentes, pero por lo visto el cuento continúa. La cuestión es mi querido José que a cuenta de ser transgresor y tal pierdes la perspectiva y haces afirmaciones sin una investigación seria. Anda a leer a los archivos del INN y después escribes mi pana. Lo que sí es valeroso es que este pueblo es tan noble y sabio que en regiones de Venezuela (Falcón y Lara) se mantienen las arepas bajo las operaciones tradicionales con el fin de que los venezolanos conozcamos el sabor de nuestro pasado. Seguro para comer arepas pasas 5 horas procesando el maíz, ¿verdad?

JRD dijo...

Anónimo Feb 29, 2012 07:56 PM
Buen intento de polemizar, pero lamentablemente no aportas ningún dato o información que rebata el planteamiento. Aparte de la invocación de respeto a los muertos y la defensa tibia e inorgánica a la familia Mendoza, lo que encuentro es un señalamiento personal que no tengo por qué responder, porque la historia de este país no va a cambiar porque yo regrese a los procedimientos prehispánicos o me mantenga en la ciudad. Ah, y también el llamarmea mentiroso sin aportar la supuesta verdad que me desenmascara.

Siempre es el mismo cuento: gente sin nombre y con presuntas ganas de debatir, y lo único que hace es tratar de personalizar una discusión política o sociohistórica, a partir de estupideces como: "las dietas que se producen únicamente a base de cereales producen algo que se llama Pelagra, que es lo que hace que la gente se ponga flaca y fea (ya que la gordura es sinónimo de fealdad, según lo que dices)". Qué lástima. Qué vergüenza ajena.

Anónimo dijo...

Hola Tú!

En Mérida, una Sra. preparaba las arepas de maíz pelado, más o menos así: desgrabana el maíz y lo cocinaba con ceniza de leña y lo dejaba reposar en una olla, luego lo lavaba para que saliera la cáscara del maíz. Ese maíz lavado se pasaba por un molinito de hierro manual (en Quintacrespo los venden), (para facilitar el trabajo del pilón, supongo). La masa salía lista del molino, les daba forma de arepa y las colocaba en un sartén caliente, de una cocina a leña (que prendía todos los días a las 5am). La ceniza de esa leña era la que usaba para "pelar el maíz".


Sandra

RomRod dijo...

No se como es el proceso original de hacer arepas, pero te comento lo que me cuenta mi padre que vivía en pleno centro de Caracas en la década de los cuarenta, de Sordo a Gobernador para ser exactos. En esa época cuando ya Caracas empezaba a industrializarse ya la gente no hacía arepas en las casas por aquello de la falta de tiempo y también de la falta de ingredientes. La solución era la venta de arepas. A mi papá de muchachito pues lo mandaban a la esquina a comprar las arepas que las vendían ya listas. Y así hacía todo el mundo en esos tiempos antes de la harina precocida. Los tiempos cambian supongo, y tal como dijiste en aquella nota donde mencionaste la película de Woody Allen, no todo tiempo pasado fue mejor. Lo importante es que la harina precocida vino a liberar de tiempo a las amas de casa de la misma manera que las lavadoras modernas. Lamentable si lo del monopolio, pero eso es otra historia. La harina precocida actual tiene nutrientes agregados por exigencias del INN y supuestamente colabora en la distribución de vitaminas y cosas así que la gente necesita. Pudiéramos sacar a los Mendoza de la ecuación y nacionalizar la arepa... pero igual tendríamos que seguir fabricando harina precocida para todos... yo ni de vaina le digo a mi mujer que vamos a tener que volver a pilar maiz.

Anónimo dijo...

Puede ser cierto todo eso del capitalismo detrás de las arepas actuales, no lo niego. Pero ensalzar el que unas pobres viejitas, a cuenta de amor familiar, estén escalvizadas todo el día haciendo arepas, me parece la vaina más terrible del mundo. Duque creo que la cosa no va por ahí... Los avances de la tecnología en sí no son malos, lo malo es que no se usen para la liberación del hombre. Ahora porque se usan para hacer billete y deshumanizarnos, no puede servir de excusa para considerar viejas esclavitudes algo más de pinga. Esclavitud es esclavitud, así la decoremos con la palabra amor.

JRD dijo...

Anónimo 21 de abril, 2012 02:21 AM
Los seres humanos tenemos que hacer algo en la vida. Cada quien decide si es más indigno ocupar el tiempo en preparar comida (o hacer cualquier otro trabajo) para sí mismo/a y para su familia, o entregarle la energía a una empresa capitalista o al Estado. La otra opción es que esas doñas se tiren en un chinchorro a no hacer nada, y ahí es cuando uno ve en la ciudad a esos "ancianos" de 65 años destruidos por la inactividad, y en el campo a viejos de 95 activos porque todos los días hacen algo. Buen tema de reflexión y discusión.

Ernesto Caldarelli dijo...

Adelantándome a ser tildado de machista, no es el caso. Le doy la razón a JRD en lo de la inactividad. Mis Bisabuelas pasaron los 90 años, por que siempre estaban activos. Mi abuelo hace todo lo posible por mantenerse activo por que bien sabe lo que le pasaría si se echa el el sofá todo el día, y pues como ya no es conbustible para producir dinero en este sistema, se dedica a su micromundo. Mi madre ostenta el premio de hacer las peores arepas de la historia, y con ella aprendí que ese peo de sólo usar harina PAN, por que quedan "mas suavecitas" es una mariquera.

Tuve y aún tengo la dicha de probar arepas pelá, y ciertamente JRD, tienes razón, las arepas de harina precocida son un asco al lado de estas, pero no me imagino en el barrio el poco de mujeres pilando maiz. Ciertamente el INN de nutrición exige unas normas mínimas, aunque dudo que sean cumplidas.

Cuando los bichos estos comenzaron con el mercadeo de PAN, hubo una camapaña nacional, y el slogan, pues era: Se acabó la piladera, y hubo una campaña nacional casi casa por casa para enseñar a usar el nuevo invento, de hecho existe un manual que de seguro debe existir aún traspapelado por ahí.

Los mendoza, seguro cagaos de ser expropiados, le vendieron el perol a la Deutsche Transnational Trustee Corporation Inc etc etc etc.


aquí un link con numeritos sobre la harina precocida:
http://www.revfacagronluz.org.ve/v15_5/v155z009.html

Beronika briceño dijo...

Gracias querido compañero de lucha por este artículo que aunque pareciera tratarse de un tema banal, es el que más me gusta de todos tus artículos escritos hasta hoy (1 de junio de 2012). ¿Por qué? Te explico, si yo llegare entonces a sembrar el maíz, en un terrenito que tengo y empezara a hacer las arepitas para mis hijos que se comen todo los días cómo las hacían las bisabuelas, estaría creando conciencia a través de actos ( y no de boca como siempre) en mi familia que para vivir en socialismo debemos rescatar el trabajo de la siembra, lo cual es una actividad primitiva y muy noble con la naturaleza, ya que dejaría de consumir un producto industrializado, empaquetado con plástico y para nada alimenticio. En conclusión, el rescate de las actividades primitivas por el hombre es la única salvación del mundo y la sociedad. No es que esté en contra de los avances de la ciencia, pero sí del uso de la ciencia en contra del planeta y de los que viven en él. La política y politiquería es un condimento que le echamos a la lucha social emprendida en este país con el que algún día soñó Bolívar darle toda su grandeza que se merece. ¡Abajo el consumismo absurdo propio de una civilización de estos tiempos netamente capitalista!! Ahora bien, si las arepas fueran todas peladas, las venderían más caras? Te dejo esa pregunta allí.

Anónimo dijo...

Una vez hice mención en un blog suyo de una información sobre el proceso industrial para producir la harina precocida.Me lo comunicó una tía que trabajaba como ingeniero en una de esas fábricas.Puesto que ella conocía perfectamente el proceso de producción, se negaba rotundamente a comer arepas.Ella sentía una repugnancia indecible hacia esos "alimentos".Afirmaba que la parte nutritiva del maiz se utilizaba exclusivamente para la producción del aceite.Para la harina precocida se utilizaban solo los desechos de este proceso. Como técnico fascinado en su oficio ella me describió los detalles del proceso,desgraciadamente no presté la atención debida. Pero eso es un testimonio importante.Me imagino que debe ser posible encontrar ahora un ingeniero de los que trabajan en esas plantas y pedirle que explique bien la cosa.

Argenis dijo...

Para sorpresa de todos este Paraguanero esta haciendo la Arepa Pela en la Capital @laarepapela
Pura fibra .. Puro Maíz .

Ninfa Monasterios Guevara dijo...

Mi estimado José Roberto, este pequeño gran artículo nos traslada hasta el imprescindible sentimiento de familiaridad... Mi madre siempre me cuenta acerca de sus jornadas de pilar el maíz, procesar la masa y hacer las arepas en hornos de leña (en las propias brazas). Toda una experiencia cultural que incluía madrugar, hacer guarapo de café, conversar con el padre antes de que este saliera pa los sembradíos de caña y el trapiche, compartir con la madre, hacer el desayuno de hermanos y hermanas...

Hace poco, nos atrevimos e hicimos unas arepas peladas. Te cuento que la experiencia fue màgica. Todas y todos colaboramos. Al consumirlas...todo fue...cómo decirte... singular, estupendo, energizante... Mis muchachos varones, acostumbrados a comerse dos o tres arepas de las de embuste, alcanzaron a comerse una de las peladas y, con ese "verdadero alimento" en sus panzas, aguantaron hasta casi las 2 de la tarde para pedir el almuerzo...Es decir...su organismo, agradecido y feliz, no quiso embasurarse por largo rato y aprovechó, ávido, los nutrientes y energía que esa arepita pelada le prodigaba...

En el Colectivo Cariaco, estamos tratando de encontrar estas historias y de avanzar hacia métodos de siembra en los que se utilicen técnicas indocampesinas ancestrales, se respete a la pacha mama y se venza la lógica absurda del capitalismo.

Abrazos.

Wladimir Cedeño dijo...

¡Buen tema para debatir: La alimentación sana!.
En Monagas y Sucre todavía se hacen y venden las arepas de maíz pelao y pilao. Así como las Cachapas de maíz tierno. En Caracas he visto como venden en las calles una imitación de Cachapas (parecieran tienen agregada harina de trigo refinada). En algunos sitios venden la masa del maíz para hacer las arepas por Kilo. ¡Pueden ser promocionadas como pequeñas empresas!.
Recientemente en la Escuela de Alimentos de la Universidad de Oriente (UDO) unos estudiantes presentaron como tesis LA HARINA PRECOCIDAD DE MAÍZ PELAO (por supuesto fabricaron unos cuantos kilos de la harina y la dieron a probar). El proceso industrial no es muy diferente a la actual harina de maíz refinada (sin mucho sabor, ni nutrientes).
Por lo que podemos seguir haciendo presión para que las plantas procesadoras tengan la obligación de destinar un porcentaje de su producción y comercialización a la producción de HARINA DE MAÍZ PELAO Y/O PILAO.

JRD dijo...

Del carajo. Digno de compartir. Saludos.

Anónimo dijo...

Hermano Anónimo; no sé como meterme en estos comentarios pués me declaro un analfabeta cibernético, lo digo y reconozco de antemano antes que trates de descalificarme. Mi nombre Andrés Avellaneda, hace como dos años escribi acerca de esto en aporrea, te invito a leerlo. Mi correo andresavellaneda42@yahoo.com. ...tu muestras tu ignorancia en el tema al esgrimir los mismos argumentos de la Polar y sus propagandas...de cinco horas para producir arepas (por cierto que el trigo para comerlo necesita muchisimos más tiempo, lo que pasa es que unos esclavos de los portugueses están haciendo pan desde las 4am y se vende a las 6am, pero se dejó en levadura desde la noche anterior y creemos que eso se prepara rápido)el maíz cariaco, casi extinto por culpa de los fitomejoradores genéticos de maíz al servicio de la polar, con 30 minutos de cocción, lo mueles y pal budare...te garantizo que en una hora y cuarto aprox. comes arepa...te reto a que montemos una demostración y lo filmamos...ya lo hemos hecho en la facultad de agronomía, el mercado chacao, en comunidades, etc...
A JRD te felicito por tu trabajo, disculpa no sé como dentrá...si puedes contactame
Pertenezco al C.A.R.I.A.C.O. (Colectivo Amplio para la Restauración e Investigación de la Agricultura Campesina y Originaria)....sembramos maíz cariaco para retomar nuestra cultura...

Wladimir Cedeño dijo...

Podemos dar algunas recetas sobre las arepas. Este fin de semana hay un encuentro en el Parque Los Caobos sobre el maíz en latinoamérica.
Habrá degustación de diversas preparaciones, según la propaganda.

nohellys dijo...

Saludos ... Excelente ilustración amigo Andrés Avellaneda ...!

Anónimo dijo...

no son tan 5 horas como lo dices.... son mucho menos y el sabor es el mejor del mundo.... sino ve y te comes ese sabor en los chaguaramos de caracas... y lo de que se perdió los nutrientes no lo dudo sino haz una pequeña observación cuando estés haciendo las aperas.... hecha la harina en el agua dejando la harina por debajo del nivel del agua y observaras que tiene mucho mas que solo maíz... (eso en la harina de don Mendoza)

Mil millones dijo...

Muy buen texto, muy bien explicado, pero muy malas formas; desconozco si Caballero Mejías fue un viejo de mierda o no, pero otorgarle ese calificativo (cuando hay formas más "formales" de insultar si así se quiere) le resta calidad e incluso credibilidad a lo que otrora podría ser un excelente post. Un saludo!

Fabiola Di Mare L. dijo...

Interesante artículo para la discusión. Faltaría que agregaras un comentario en torno a esas presentaciones de harina Pan "integral", "extra suave", entre otras, que se comercializan con el propósito evadir el control de precios que tiene la harina precocida. También sucede lo mismo con supuesto arroz saborizado, que no es otra cosa que un producto con alto contenido de colorantes y demás componentes dañinos para la salud. Afortunadamente, aún en muchas partes de Venezuela se hacen las arepas de manera tradicional, como es el caso de Trujillo, donde sigue muy extendida la costumbre de comer harina de maiz pilado.

La arepa viene de nuestros indígenas; le llamaban erepa. Mariano Picón Salas tiene un ensayo sobre la arepa en el texto Comprensión de Venezuela que editó la biblioteca de los Consejos Comunales.

Antonio Páez dijo...

Bueno, nosotros pasamos por la hrina precocida, la tostiarepa por eso de "tener mejor calidad de vida". A la final todas esas vainas complican más las cosas y volvimos al budare de siempre. ¿El como se hace la arepa?, al menos nosotros sancochamos el maiz, lo molemos ( antes mis padres lo pilaban) y nada, se saca la masa y se trata de que la cosa quede redonda. Del agua del maíz, la que queda posterior a su cocción, se hace un carato muy sabroso, llamado carato de acupe. Si uno engorda, pus gran vaina, yo prefiero tener los rollos en la barriga y no en la cabeza

@cadenascarlos dijo...

No voy a entrar en detalles tontos sobre las consideraciones de Duque, los que lo leemos sabemos de su estilo y de sus punzantes comentarios, ahora bien, soy trujillano y diabético tipo 2, puedo probar porque lo experimento, q una arepa de la mezcla Mendoza ES TAN NOCIVA COMO UN BOLLO DE PAN, altera la glicemia, pero si se come arepa de maíz la alteración es casi el 70% menor, es decir, DIABÉTICO QUE SE RESPETE DEBERÍA COMER AREPA PELADA. La segunda cosa que se me ocurre decir es que para ponernos de rodillas a los arepoides nos ocultaron el maíz de la HARINA MENDOZA, el sabor no es ni remotamente parecido, amen a que el valor nutricional, el poco q tiene, lo tiene porque se le agregan componentes químicos vitamínicos, en consecuencia, arepas no comen todos los venezolanos, unos comen bazofia intervenida desde la genética en adelante, otros pocos comen arepa con letras mayúsculas, pero la arepa-Mendoza es parte del juego del poder, de lo que hicieron con nosotros en muchos años de pérdida de identidad, el esfuerzo fue un venezolano que identifica nacionalidad con un OSO y un paquete amarillo. Los Mendoza Y SUS SICARIOS nos hicieron creer somos parte de su empresa, que sin ellos la vida es una mierda prehistórica, que no interesa el ambiente, la nutrición sana, que lo que interesa es ser parte del mundo que los publicistas crean. Si además la arepa-Mendoza se convierte en un elemento de acción conspirativa, entonces no es sólo un fraude alimentario y económico, es además la cabeza de playa por donde la CIA y la derecha(que son lo mismo) pretende incendiar nuestro país. Por último en TRUJILLO VENDEN MAIZ PELADO Y PILADO MOLIDO Y EMPAQUETADO, LISTO PARA AMASAR Y COCER, esto de TRUJILLO SERÍA BUENO QUE LO EXTENDIERAN A OTRAS PARTES COMO ALTERNATIVA, Y HASTA COMO NEGOCIO. POSDATA: reto a quien desee ver con los ojos abiertos el problema de mal nutrición q experimente dándole a las gallinas la harina polar, verán q después de unos días no ponen ni tienen ánimo para caminar. Salud y consciencia, para lo primero arepa pelada, para lo segundo humanidad

Rudy dijo...

La médula del sistema es este: el tiempo. ¿Por qué? por que nuestro tiempo se vende y da dinero. Entonces, otro se hace cargo de un proceso vital para tí, para que tú quedes "libre" de tiempo. ¿Qué haces con ese tiempo? venderlo, pues trabajar para tener dinero.
Así, no nos hacemos cargo de nada, le entregamos la gestión a otros que nos dan un producto o servicio ya listo. Ellos se hacen cargo de algo (en este caso la alimentación) que es medular para tu vida, que determina cuántos años vivirás y últimamente algunos nutricionistas afirman que hasta tu estado de ánimo.
Todo el problema de esta sociedad enferma es la cesión de poder, ya que cuando negocias algo, como bien insinúa JRD ya no hay amor. Hay un producto, un control de calidad, un sellito norven. Pero la tusa se vino en el proceso y como no mata fulminantemente, es potable.
Y allí estamos, con maíz transgénico que parece alimento, y gente que piensa que esa es la única forma de vivir, por que ellos necesitan tiempo para trabajar y ganar dinero...! Pagar por recibir una muerte lenta pero igual uno se muere y logran hacer dinero mientras.
Resulta que el tiempo es la vida... y te quitaron lo único que se disfrutaba: la conversadita, la sonrisa y el amor de la amasada.
Chávez llamó a estas cosas "juego de tontos".
El que me entienda en la profundidad del mensaje se ganó un premio sorpresa.
rudyugas@gmail.com

Anónimo dijo...

el inventor por así llamarlo fue nada mas y nada menos que luis caballero mejías...según la conseja, polar le robó o engañó y se hicieron de la patente...no sería raro, la harina pan "internacional" es hecha con maíz transgénico... seguir jodiendo la arepa es la consigna...epro miren es sabrosa igualmente de aquí precocida no transgénica

JeanPier dijo...

Saludos: lo que ha hecho Polar con nuestra alimentacion es un crimen contra la humanidad:Repas insipidas, cerveza aguada y aceite batido hasta que parezaca mantequilla. La estadistica de diabetes y enfermedades cardiovasculares se lo debemos a gradecer a estos empresarios. Con respecto al comentario de arriba acerca de que es una molestia ir a comprar las arepas hechas en la mañana, me permito responder ¿quien carajos hace pan en su casa? la gente va atodos los dias a la panaderia, de la misma manera que va a comprar frutas y cilantro y todas esas cosas que se dañan. Ademas de la arep insipida, lo venezolanos tenemos que probar una de las peores cervezas del mundo. Uno cree que es buena hasta que conoce otras como la tovar, o mejor aun cuando preparas tu propia cerveza.. Saludos

Leila Samán dijo...

Cuando comencé a leer el artículo tenía en la cabeza una cosa: las tecnologías no son el problema, el problema es el sistema que las usa.

La "harina precocida" en sí no es el problema. El problema es que a esta harina se le ha quitado toda la fibra natural y demás nutrientes del maíz para facilitar la producción y que los empresarios se ahorren unos riales.

Es como el arroz: le quitan su concha, su fibra natural, y nos venden un producto industrializado que lo que hace es llenarnos por completo de carbohidratos. Y después, cuando le dejan la concha, lo venden como "arroz integral" y nos cobran el triple.

No es un problema moralista del "amor" de las arepas, es un problema político del sistema capitalista. Producir más a cualquier costa, cualquier precio, para ganar más.